¡¡¡ FIESTA DE RAZA PARIA !!!

1 10 2008

Gente:

           Todo empezó hace un par de meses. Yo iba caminando por la calle Pavón cuando un individuo de unos 30 años se acercó a mí y me dijo: ¿Para cuando la fiesta de Raza Paria? Yo lo tome como uno de los tantos sucesos extraños de mi vida, pensando ilusoriamente que ese era un hecho aislado que se convertiría con el paso del tiempo en una mera anécdota o incluso que pasaría a formar parte de ese inmenso ropero que llamamos olvido. Sin embargo, mi dicha no fue tal… Eso fue sólo el comienzo, a partir de ese día nada fue igual. Llamados constantes, cartas anónimas, mails desgarradores… Yo soporte como pude todo este acoso hacia mi persona que implicó la perdida de mi libertad. Me amenazaron muchas veces pero yo hice oídos sordos. Sin embargo, el viernes recibí un comunicado que hizo helar mi sangre, ¡Sí, los muy desgraciados amenazaron la integridad física de mi familia! Hay tuve mi punto de inflexión y dije a la mierda con todo, hagamos una fiesta…

      Así que el sábado 4 de octubre, Raza Paria (programa radial que se emite de lunes a viernes de 15 a 16 hs por FM  89.9) hará una fiesta en Cerrito 1060 (entre Santa Fé y otra calle), en el primer piso de una galería. Si desean concurrir, háganlo y si desean no hacerlo, por favor después no me presionen para que haga otra fiesta. 

Los saluda, quién escribe.





Apuntes sobre el mínimo arte del retorno (Parte 1 de 3)

7 08 2008

Diez han sido ya los escuetos artículos, reseñas, semblanzas, reflexiones o crónicas que la estoica paciencia de quienes dirigen y producen Raza Paria me ha permitido, no sin cierta resignada generosidad de su parte, publicar en esta aún modesta pero ambiciosa plaza de la Internet. Ciertas obsesiones ya irrefutables en mi carácter se han encargado de la caótica selección de los temas. No he escrito para el asombro porque no ignoro que soy capaz de lograrlo sólo fugazmente; mis intromisiones en el mundo de las letras virtuales hallan su raíz más en la satisfacción de una caprichosa vanidad intelectual que en la tenaz defensa de una ideología. Creo, es verdad, que cada hombre es su propio dios y que da a luz al mundo a la imagen y semejanza de sí mismo que supone poseer. La comedida majestad de mi habilidad para garabatear juicios sobre el blanco de un papel –o sobre la mortecina luz de una pantalla- es prueba suficiente de mis limitaciones como escritor: la sencillez de la condena o de la apología disfrazan la ausencia de un más complejo, y por ello menos profuso, árido hábito del análisis.
 
En palabras de Hegel, cada conciencia persigue la muerte de las otras. No he conseguido evadir esa tendencia egocéntrica y dictatorial; puedo jactarme, sin embargo, de haber obsequiado a los lectores, aun a su pesar, con una visión de la Historia y sus agentes a la que considero lejos de la utopía pero cerca de la modernidad, ese perenne regalo iniciado por los osados enciclopedistas del Siglo de las Luces bajo cuya envoltura evolucionaron la democracia, el laicismo, el conocimiento científico, la liberación de la mujer, la libertad sexual, la tolerancia para con las minorías de toda clase y un concepto antropocéntrico de la existencia humana basado en la realización a través del saber y del placer, según la sabia sentencia de Oscar Wilde. Lee el resto de esta entrada »