Música Kennedy

18 06 2008

Es fama que la victoria de Barack Obama en las elecciones internas del Partido Demócrata, tras larga contienda con la señora Clinton (quien no obstante su pertenencia a cierto difuso feminismo usara en toda ocasión el apellido de su marido) fue obtenida en no menor grado gracias a las hábiles maniobras desplegadas por sus acólitos entre los superdelegados. Entre éstos se cuentan los sobrevivientes del malhadado clan Kennedy, unidos alrededor del calor que aún emana de la mitológica figura del hermano John.

Desde principios de este año, Caroline Bouvier Kennedy, hija del asesinado presidente y de Jacqueline Bouvier,  en un artículo de opinión publicado en el New York Times (A President like my Father), comparó ostensiblemente las cualidades de Obama con las de su extinto padre. Es la segunda vez que la abogada, homenajeada por el cantante Neil Diamond en su canción Sweet Caroline, se inclina en apoyo de un candidato presidencial demócrata. La oportunidad anterior tuvo lugar en 1980, cuando su tío Edward, olvidado de su negligencia criminal que causara la muerte de una de sus secretarias, Mary Jo Kopechne, bajo las aguas de un modesto canal junto a un puente en la isla Chappaquidick, le disputara sin éxito la nominación al entonces presidente James Carter. Quizás su derrota tuviese que ver con otra canción, esta vez de Simon y Garfunkel, Bridge over Troubled Waters, que sus enemigos hicieran sonar burlonamente durante la campaña.

Es de desear que este nuevo apoyo de los Kennedy no genere más revivals en el arte musical estadounidense.

Hadrian Bagration