Apuntes sobre el mínimo arte del retorno (Parte 2 de 3)

19 08 2008

03/07/2008
LA BRAVA DE TOLEDO

Cervantes hace decir a aquél de sus personajes que pervive en la agradecida memoria de hasta el más ineficaz de los lectores que la Historia es “émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo porvenir”. La aguda sentencia halla su antecedente en la definición obsequiada por Cicerón en De Oratore, II, IX, 36: “Historia vero testis temporum, lux veritatis, vita memoriae, magistra vitae, nuntia vetustatis”. Una buena parte de la memoria de la humanidad, la biblioteca del palacio de Sanlúcar de Barrameda, descansa luego de la vehemente tarea a la que Doña Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura la sometiera casi hasta la jornada en la que brilló la majestad de su muerte. Yace a medias respondida la insolente misiva que le envié, en años curiosos, inquiriendo acerca de la dudosa existencia de Abdul Yasar ibn al Yamani, llamado también al Mizri (el terror), al Simawi (el médico), al Qemti (el egipcio) y al Mashdub (el demente, pero asimismo el ebrio de Dios), celebrado en la perplejidad de sus comentadores actuales como Abdurrabbí o Abdul Hadrat al Hazred, una cohesiva simplificación de sus apelativos que confirman su origen semita y su locura. Sería Abdul Yasar un egipcio de buena familia nacido a finales del siglo VII, de insegura procedencia judía, verosímilmente iniciado en la pureza de los comienzos de la Kabbalah importada de la lejana Babilonia, estrujado entre las exigencias  de la fe de Yahvé, las coloridas tradiciones de los aún potentes dioses egipcios y las astringencias del novísimo Islam. 
 
El medioevo europeo llamó toledanas a las artes mágicas, sobre todo a aquéllas relacionadas con los grimorios y la necronomía. No faltan quienes imputan a Abdul Yasar la autoría del infame Necronomikon, el libro de los nombres de los dioses muertos, exterminados por el ascenso feroz de los monoteísmos; extintos mas no acabados, que no difuntos, sino dormidos, aguardando un despertar a despecho del ridículo y del olvido, prestos a premiar a quienes vuelvan a adorarlos en la forma correcta y secretísima con nimiedades como el imperecedero vigor, la fabulosa seducción y la posibilidad de contemplar los saberes del mundo con la facilidad con la que ellos, las divinidades de grotescos motes, bostezan sobre lo incomprensible.. Desde su adoptiva Toledo, Abdul Yasar predijo para algún futuro distante e inalcanzable para sí mismo la resurrección de los auténticos poderes del universo en un dominio que, para aquellas épocas borrosas, era imaginado por la lucidez de pocos: el Occidente, allende el mar, mucho más allá de las columnas de Hércules; un suelo nunca visto que era denominado en susurros la tierra de la noche, el misterioso lugar en el que tenía fin la cabalgata por el cielo de Ra. 
 
Quizás la conclusión al enigma de Abdul Yasar emerja antes de la eternidad de entre alguno de los copiosos códices, manuscritos y relaciones que apabullan la vista en el refugio de libros más grande de España y uno de los mayores del mundo. Es cierto el original más antiguo que consiente en ser hallado en esos estupendos anaqueles no retrocede más allá de 1228, pero es sabido que bien entrado el siglo XVIII pueden leerse obras inspiradas en la usanza  de aquél al que llamaron el árabe loco: la Imitación Festiva del Moro Belaçar, del escritor farsesco Illán Magaz (éste, su nombre, a ciencia cierta un anagrama) finge reír de las supersticiones de una pobre alma a la que se le negó la salvación por la cruz, mas entre tanta jarana a expensas de un expulsado del Edén, Magaz se las arregla para perpetuar la comunicación de las técnicas más básicas de convocación de las irritables deidades sin sufrir el arder al que lo sometería la Santa Inquisición.  Imploro a las omnipotencias supervivientes que al menos una difusa copia de esos pergaminos haya anidado en la potestad de la biblioteca a cargo de la diligente duquesa.
 
Sin temor a equivocarnos, podremos esquivar la inclusión en tan magno catálogo de los papeluchos que componen el libelo llamado El Caso Medina-Sidonia, una trasnochada oda en homenaje al franquismo encargada por uno de los hijos de Doña Luisa, el cual ni siquiera merece la mención de su nombre. Consuelo, una atenta lectora de nuestro sitio web, hizo advertir a mi distracción la superflua existencia de ese panfleto. El impagable estoicismo de una amistad envió a un conocido a una librería española y minutos más tarde a la tediosa e ilegal tarea de convertir las páginas del volumen en documentos aptos para ser enviados desafiando al Atlántico hasta mi ordenador personal.  El esfuerzo es digno de mejor causa; costará encontrar producto menos sutil de la torpeza intelectual.
 
El deshonor de escribir este decorativo espécimen de la ineptitud biográfica recayó sobre el escasamente dotado Iñigo Ramírez de Haro, pluma a sueldo, presunto autor teatral que pergeñara joyas de la literatura universal tales como ¡Me cago en Dios! o Tu Arma contra la Celulitis Rebelde. Ramírez de Haro no se contentó con ensuciar una vez más su propia autoría con la confección de una obra pésima y falaz; de igual modo erigió un estólido y enclenque manifiesto antihomosexual plagado de frases más adecuadas para un tratado de mercadotecnia (a guisa de ejemplo, Doña Luisa es definida como una lesbiana vergonzante, en tanto su familia es laureada a punto tal de ser considerada –a excepción hecha de la rebelde duquesa- gente de excelencia). No le basta a Ramírez de Haro con mentir acerca de la cacareada probidad de sus líneas; para dotar de módica publicidad a su libro, se pasea por los corredores de cuanto medio de comunicación se avenga a entrevistarlo en toda España de la mano de quienes han sido los mentores económicos de su creación, es decir, de los hijos de Doña Luisa, abiertamente hostiles a su madre, críticos de su accionar en contra del régimen de Franco e iracundos herederos frustrados, defraudados en el lecho muerte de Doña Luisa. Será difícil hallar versión menos pretenciosa de la imparcialidad.
 
En su desprolijo afán por desacreditar a Doña Luisa, Ramírez de Haro le achaca una vida plena de contradicciones.. Un detallado examen de sus días no podrá hallar ninguna; sí, en cambio, una lectura aun superficial del armatoste retórico de Ramírez de Haro se aburrirá con el hallazgo de docenas de inexactitudes, omisiones voluntarias, deslices, tergiversaciones y  negligencias a granel, como la de acusar a Doña Luisa de contraer matrimonio con su secretaria tan sólo horas antes de su deceso con el único objetivo de evitar que sus hijos accedan a los derechos de la herencia. No acierta este ensayista a pensar que, de ser así, Doña Luisa podría haberse casado con Liliana Dahlmann con tres años de anticipación, puesto que la ley que autoriza el matrimonio entre personas del mismo género (medida cuyo desagrado Ramírez de Haro se esfuerza por hacer aparecer como evidente en su persona) fue promulgada en España el 3 de Julio de 2005, y de ese modo regodearse en vida con el espectáculo de la angustia de los aristócratas despojados. Tampoco razona Ramírez de Haro que la conversión de las propiedades de la duquesa en la Fundación Medina-Sidonia efectivamente excluyó a los hijos de Doña Luisa de la posibilidad de echar mano al tesoro cultural que consiste en los seis millones de documentos que contiene la biblioteca en fecha tan temprana como 1990. Desconoce Ramírez de Haro que el señorío de Medina-Sidonia no era territorial, sino jurisdiccional (lo que equivale a apuntar que no poseían fincas, sino el usufructo de ellas, y que ésto les fue anulado en 1823), por lo que las tan mentadas hectáreas que Doña Isabel habría despilfarrado en la compra de cariños en sus lujuriosos desplazamientos a centros de veraneo sólo existen en la afiebrada ilusión de sus familiares. Omite mencionar Ramírez de Haro que a partir de 1991 los tres hijos de Doña Luisa recibieron, a entera satisfacción, la parte del legado que les correspondía, y que la decepción nace de la magra naturaleza de la herencia. Mucho menos admite Ramírez de Haro que los tres vástagos de la duquesa no son, precisamente, huérfanos abandonados por una Medea cruel, según el apelativo baladí que el propio Ramírez de Haro elige para quien es objeto de sus diatribas. Tras su veloz separación luego de un matrimonio obligado en el alba de su juventud, Doña Luisa perdió la custodia de sus hijos gracias al corrompido estado del Poder Judicial bajo la cerrazón  del franquismo. Es tentador otorgar a esas tres personas el beneficio de la duda y suponer que, de haber sido educados por su distinguida madre, su calidad humana dejaría menos que desear.
 
La popularidad de Doña Luisa Isabel en España es cuantiosa; no es factible que este aturdido intento de falsificación de su historia personal se tope con demasiados oídos aviesos. Por mi parte, insisto en ignorar la suerte que correrá la curiosa averiguación de la improbable existencia del estudioso de la hechicería, Abdul Yasar. Quiero confirmar, éso es seguro, que el texto de Ramírez de Haro, luego de un exiguo e inicial y mórbido éxito de ventas se apague tristemente, cual la reputación del dramaturgo, y que no haya conjuro ni embrujo ni fascinación que rescaten, al autor o a la obra, del inventario de los nombres muertos.

 

07/07/2008
EL DULCE SABOR DEL ROBO INTERMINABLE

A raíz de los más recientes acontecimientos en el Cáucaso, zona que la ex Unión Soviética se empeña en considerar su patio trasero, es imperdonable mi omisión de incluir a Rusia en la lista de aquéllas naciones adscriptas al sistema político que encumbra a los más listos de entre los cleptómanos para ocuparse de arrastrar a los abismos a la población de su país. Desde la implosión del capitalismo burocrático de Estado, al que muchos, pícara o equivocadamente se refirieron durante décadas como socialismo real (en oposición al socialismo ideal, más les hubiera valido llamarlo socialismo nulo), calificación que esconde a medias una sorda burla contra quienes debieron resignarse a la amarga tarea de sufrir a ese modo de producción de pobreza con forma de hidra: la concepción de una inferioridad innata de los gobernados respecto de la valiosa munificencia del selecto club de los gobernantes instaló en la realidad de los países sometidos a la égida de Moscú la resignación de que las cosas eran, por inescrutable arbitrio de los olímpicos titiriteros de la nomenklatura del Partido Comunista, simplemente así, o eran en Siberia.
 

Vladimir Putin

Rusia intenta hacer creer, sobre todo a gran parte de su entusiasmada población, que se encuentra a punto de recuperar su antiguo status de gran potencia con proyección internacional, capaz de disputar a sus tradicionales enemigos (el imperialismo occidental, liderado por los Estados Unidos; la animadversión china, olvidadiza de los favores aún pagaderos a la burocracia rusa, y las nocturnas intenciones del sionismo internacional que emanan de la injustificable existencia de Israel) esferas de influencia a través de la flexión de alguno de sus músculos militares.. Sin embargo, más del cuarenta por ciento de su todavía endeble PBI descansa sobre la exportación de materias primas, principalmente petróleo y gas. La entrada de divisas frescas merced a esa poco compleja operación sin valor agregado alguno rejuveneció temporalmente la alicaída economía rusa, la cual multiplicó los salarios y aumentó marginalmente el poder adquisitivo del trabajador medio, al costo al que los economistas están tediosamente acostumbrados: ausencia de inversión externa, desempleo encubierto, inflación, y un rampante clientelismo político. La recompensa para las élites dirigentes, cuyos miembros provienen casi sin excepción de las vetustas estructuras de poder del voraz experimento soviético (y cuyo non plus ultra es el Primer Ministro Vladimir Putin, pretérito director del KGB, el órgano de represión interna menos delicado de los que a medias consiguen hacerse llamar occidentales) es la sumisión de los exiguamente beneficiados y el reparto de un botín tan cuantioso que ni los mejores de entre los mediocres años mercantiles de la desaparecida URSS concibieron en exaltada borrachera.
 
La nueva Rusia presenta a los analistas políticos independientes –aquéllos no incentivados para efectuar la realización de apologías o condenas fundadas en su necesidad de llegar a fin de mes- con un acertijo inquietante: ¿podrá un Estado descaradamente próximo al totalitarismo, militarmente inepto pero con sobrada capacidad nuclear y, por una vez, económicamente viable, sobrevivir, aun cuando lo haga quizás solamente por un par de decenios, hasta que la construcción de oleoductos y gasoductos que eviten la dependencia de sus productos produzcan la deseable segunda caída de los lobos del Kremlin? La nueva misión histórica de Rusia parece ser la de exportar la revolución de las mafias a diversas zonas del planeta; muchas de ellas ya la poseen, pero ciertamente  la promesa de una renovada lección de la vieja y querida maestra hará que acudan presurosas a clase.

 

10/07/2008
PUBLIO ELIO ADRIANO 

A sus ya ilustrados veinte años, Marguerite Yourcenar ya había visitado la Villa de Adriano en Tívoli y había comenzado su amorosa relación con un emperador del que la separaban diecisiete siglos. Yourcenar declinó, por buenos motivos, abocarse a la escritura de la novela que le depararía fama mundial, el ingreso, a su tiempo,  en la prestigiosa Academie Française y un nuevo baldón para la Academia Sueca por causa de negar otro bien merecido Nobel de Literatura, sospechamos, en razón de la abierta homosexualidad de la escritora. Se corre la voz de que Yukio Mishima vio derrotadas esas mismas apetencias, más ávidas que en el caso de la belga, por idénticas presiones más que por sus posiciones políticas nada identificadas con la izquierda. En una entrevista concedida al periodista de L’ Express, Matthieu Galey, en 1980, Yourcenar adujo razonablemente que a tan temprana edad hubiera visto en Adriano al artista, al mecenas, al amante, pero no al hombre de Estado. Esa aguda percepción de sus limitaciones etarias redundó en beneficio de la evolución de su genio.
 
Yourcenar refiere que a fines de los años cuarenta, de lleno trabajando en su Memoirs, visitó el Museo de Ostia, por esas épocas regido por la arqueóloga Raïsa Calza, primera esposa del pintor Giorgio de Chirico. Yourcenar coleccionaba imágenes de las estatuas de Antinoo a fin de dotar a su relato de la imagen perfecta.. Calza, quien había formado parte del elenco de varios cuerpos de ballet rusos, le sugirió que el joven tenía un parecido más que notable con Vaslav Nijinsky, tal vez el más grande bailarín de la historia de la danza. Yourcenar decidió fundamentar, partiendo de la acertada impresión de Calza, la relación entre Adriano y Antinoo como las malogradas entre un gran director y su destacado dirigido.
 
Adriano redactó unas memorias que la descuidada o malévola posteridad extravió. De sus habilidades literarias sólo permanece un poema compuesto poco antes de morir que remata la obra de Yourcenar, y que es sinónimo del nombre del emperador:
 
Animula, vagula, blandula,             Petite âme, tendre et flottante,
Hospes comesque corporis,           Compagne de mon corps, qui fut ton hôte,
Quae nunc abibis in loca               Tu vas descendre dans ces lieux
Pallidula, rigida, nudula,                Pâles, durs et nus,
Nec, ut soles, dabis iocos.            Où tu devras renoncer aux jeux d’autrefois.

 
Los versos son mencionados como innegablemente de Adriano en la Historia Augusta. Birley concuerda con el notorio erudito de la Universidad de Columbia, Alan Cameron, el que en la entrega número 84 de la Harvard Studies in Classical Philology confirma la autenticidad de la melancólica estrofa. Indudablemente se inspira en uno de sus poetas favoritos, Quinto Ennio, por supuesto un romano que versificaba a la manera de los griegos. La buena interpretación de Julio Cortázar mejora, no es ingrato suponerlo, a la de Grace Frick, compañera de Yourcenar y su traductora al inglés:
 
Mínima alma mía, tierna y flotante,                 Little soul, gentle and drifting,
Huésped y compañera de mi cuerpo,              Guest and companion of my body,
Descenderás a esos parajes                            Now you will dwell below
Pálidos, rígidos y desnudos,                           In pallid places, stark and bare,
Donde habrás de renunciar                             There you will abandon your play of yore
a los juegos de antaño.
    
 
Yourcenar, quien visitara a Borges en su estancia en Ginebra días antes del fallecimiento de éste, de hecho no ignoraría la frase del argentino que aseveraba que cada escritor crea a sus propios precursores. La novela moderna, lejos de ser una invención medieval, halla su antecesor en el Satyricon de Tito Petronio y en El Asno de Oro de Lucio Apuleyo, y en tantas obras que la avara medianía de los copistas eclesiásticos nos negó. El hombre del Renacimiento, cumbre alcanzada por titanes como Leonardo o Michelangelo (una de cuyas obras maestras, el David, está ostensiblemente modelada sobre el cuerpo detenido en el mármol de Antinoo), encuentra su precedente en quien para algunos fue un megalómano caprichoso, para otros un gobernante admirable y, al menos para un alguien, un abrazo al que, estaba acongojadamente seguro, no podría reemplazar.

Hadrian Bagration

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25 responses

19 08 2008
Andrea

Y yo quisiera confirmar, esto es seguro, que cualquier texto de Hadrian Bagration no habrá de sufrir el destino de los de Ramírez de Haro, ni se aparagrá tristemente o peor aún, caerá en el inventario de los nombres muertos, ya que todos ellos sin excepción brilla con la luz de su genio al que todos los lectores de este blog nos hemos hecho irremediable y agradecidamente adictos.
Leyendo las últimas líneas sobre la reflexión de Adriano no puedo dejar de preguntarme: Y Hadrian, en quién encuentra su precedente?

19 08 2008
mariel

Ramírez de Haro semeja en sus crónicas al pseudo escritor Daniel Balmaceda, que en sus libros. “Romances turbulentos de la historia argentina” e: “Historias insólitas de la historia argentina” (un remedo del primero), se obstina en usar un lenguaje chabacano y simplón, malogrando la calidad literaria y opacando con sombras las vidas que relata. Lamentablemente siempre habrá consumidores de estos engendros.
Bravo por Hadrian! que rescata del olvido con estética pluma a través de sus crónicas, la riqueza de vidas como “la Brava de Toledo”.

19 08 2008
Borges Fan

Me sorprendió la calidad de la pieza sobre Yourcenar , una escritora que siempre gozó de mis preferencias. Excelente todo, agradezco a quienes hacen posible este blog para que Hadrian bagration pueda seguir escribiendo. Un abrazo. Fernando.

19 08 2008
Roxana

Una reseña mágica, cada vez encuentro a Hadrian más parecido a Borges, de acuerdo con el lector anterior. Gracias por este blog encantador.

19 08 2008
Zaca

Excelente lo de la Brava. Seguí así, Bagration.

20 08 2008
Martiniano

Los tres articulos, tres lecciones sobre como se debe escribir. cada vez mas convencidode que Hadrian es un genio.

20 08 2008
Consuelo

Estimado Sr. Bagration:
Muchísimas gracias por su escrito sobre la Brava de Toledo, que lo era y mucho, pero que padeció la desgracia de tener los hijos que tuvo. Dª Luisa Isabel, a quien tuve el honor de conocer en persona aunque superficialmente hace ya años, no se merecía semejante libelo, como ud. bien dice, y menos una vez muerta e indefensa, aunque es bien sabido que este es el estilo de los cobardes. La Duquesa era una gran mujer política, cultural y humanamente. Hemos perdido mucho, pero nos queda su obra y su archivo, que está en las mejores manos en las que podía dejarlo, las de su actual Presidenta y la archivera, dignísimas sucesoras de la fallecida Brava de Toledo.
Desde España, muchas gracias por seguir defendiendo lo justo. Nunca me decepciona. Hasta la próxima, Sr. Bagratón

20 08 2008
Pilar

Esta entrega es de una erudición impresionante. Valió la pena esperar un poco más esta vez, Hadrian es ya mi escritor preferido. Ya mismo estoy ansiosa por leer la última parte.

20 08 2008
Mariano

Excelente, leyendo estas cosas uno tiene la sensación de que el arte de escribir no se perdió. Gracias por todo esto.

20 08 2008
Vivian

Hadrian estar aténto a las sugerencias, pedidos y comentarios de sus lectores habla de su grandeza y de su humildad, humildad que poseen los que poseen el verdadero conocimiento.
Lo maravilloso es que nosotros, sus fieles lectores, también experimentamos esa cercanía al vibrar con mayor intensidad en cada entrega de sus excelentes trabajos.
Gracias !!!!

Consuelo: Me gustaria saber, si me permite la pregunta, como se enteró de la existencia de este blog.
Mi pregunta se fundamenta en que de igual manera que llegó a sus oídos, estando usted tan lejos, podamos compartir con otras personas, de distintos lugares del mundo, para que también puedan disfrutar del regalo que Hadrian nos brinda cada semana.
Gracias Consuelo.
Vivian.-

20 08 2008
Andy

Una cronica impresionante, dificil de encotrar por su nivel en otra parte. Es un gusto poder leer estos articulos.

21 08 2008
Julia

Una vez más, bravo por Hadrian Bagration y su literario logro en denunciar lo peor del mundo en que vivimos. Brillante su labor.

21 08 2008
Marco

Che, más largo y aburrido no lo querías hacer,no?
No dudo del talento de HB, pero siento que cada párrafo es una inflada de ego… viendo la extensión y naturaleza de sus notas pienso que a) no existe el poder de síntesis b) todo se vuelve un ejercicio de exhibicionismo y egolatría

21 08 2008
Vivian

MARCO: cada tanto aparece por estos lugares de cultura un comentario como el tuyo. Comentario envidioso de los que no pueden y no soportan que los demás puedan.
Creo que tenés un problema de educación, ya que en la escuela no te enseñaron lectura comprensiva y estoy segura tampoco generaste el hábito de leer, por eso te cuesta tanto entender.
Yo te recomiendo que lo inténtes, para comenzar lecturas más sencillas como Platero y yo, Confite.
Aca todos disfrutamos el talento del Sr. Hadrian Bagration.
Lo tuyo lamentable.
Respetuosamente.
Vivian

21 08 2008
Gastón

Marco: sólo un lector de diarios y revistas puede decir que los artículos de Bagration son largos. Se podrían escribir libros sobre estos temas; así que muchos coincidimos que la síntesis de Bagration es más que correcta, como también coincidimos en pensar en la simplicidad de tus lecturas.
Hadrian es un erudito, y puede que eso te choque. Quedate tranquilo, vos sos todo lo contrario; sólo falta ver la manera en que empezás tu comentario para darse cuenta de la gran distancia que hay entre la cultura y la mediocridad.

21 08 2008
Andrea

Marco: Creo que caíste en este blog por error, que espero no se vuelva a repetir.

21 08 2008
Marco

andrea, tu comentario fascista me tiene sin cuidado

21 08 2008
Andy

Marco, tenés todo el derecho de que no te gusten los textos de Hadrian Bagration, pero ¿por qué agredir? Si no estás de acuerdo con sus conclusiones, nada te impide decirlo, pero lo que escribiste es un ataque personal. Fundamentá tu desacuerdo de maneras más inteligentes.

22 08 2008
Zaca

Qué tiene de fascista el comentario de Andrea? Simplemente le dice a Marco que es un error que una persona que sufre leyendo los articulos de Hadrian Bagration se quede, y es por su bien. Por si no lo notaste Marco, acá recibimos muy bien los trabajos de Hadrian, incluso gente como yo que no piensa en todo los sentidos como él, y lo mismo pasa con amigos míos. Además decís que la naturlezade sus notas no te agrada. Es porque estás en desacuerdo con los valores que sostiene Hadrian, como los que detalla muy bien en su introducción a la primera parte de este grupo de artículos? Te recomiendo que te tomes el trabajo de leer TODOS los artículos de H Bagration y compruebes que su pensamiento es más que rescatable. Igual sos bienvenido y espero que tengamos una discusión constructiva. Zaca de Palermo.

22 08 2008
Pilar

Hago mías las palabras de Vivian, Andrea, Andy, Gastón y Zaca. En lo personal, Hadrian es la persona más humilde y accesible, lo dije en varios comentarios y le debo mas de un favor. Si su trabajo no le gusta a algunos, está bien, pero acusarlo de exhibicionista y egoísta es un error.

22 08 2008
Andrea

Veo que volvemos a ser muchos los que apreciamos la calidad de lo que produce Bagration. ¿Fascista yo? Me parece que Marco es un oyente fiel de Hadrian, en eso lo felicito.

22 08 2008
Borges Fan

Intrigado por la enorme cantidad de comentarios en esta entrega, volví a entrar a la página del artículo sobre el Arte del retorno. La plémica sobre la “naturaleza” de los textos de Hadrian Bagration no me sorprendió. Vivimos en un país en que gusta lo fácil, lo que no requiere esfuerzo ni trabajo ni superacìón, vemos ese ejemplo en las autoridades y también al nivel más popular: no por nada los programas más vistos son Tinelli, Susana Giménez y ese nuevo “Si lo sabe cante” que es Talento Argentino (no me animo a criticar al fútbol como Hadrian porque tengo que confesar que me gusta). Una soberna idiotez como la última película de Adrián Suar seguro será un éxito de taquilla. Quedará lugar para la cultura, si hasta nos invade María Belén Francese con sus poemas (y publica libros, y se los compran)? Los paises que no tienen memoria repiten sus errores, los que no tienen cultura ni siquiera tienen futuro. Adelante Hadrian y sus textos largos y para nada aburridos.

22 08 2008
Vivian

Andrea muy acertado tu comentario!!!
Marco lo escucha a Hadrian… hasta repite sus palabras, una lástima que las utilice tan mal.
Hay algo que a todos nos tiene sin cuidado y sos vos Marco
Un abrazo a todos

3 09 2008
Consuelo

VIVIAN:
Perdona el restraso en responder a tu pregunta sobre cómo me enteré de esta página estando tan lejos. Aquí es verano, hace un calor de muerte y tengo un montón de trabajo acumulado.
En internet no hay distancias ni fronteras salvo las del idioma y esto lo estoy intentando resolver en la medida de mis posibilidades. En todo caso, con América no me siento extranjera de ninguna manera. Es mas, me interesa mucho saber qué pasa por allí ¡y encima es tan fácil comunicarse!
A la página de HB llegué por casualidad pero quedé prendada para siempre, no sólo por la increíble erudición del autor, sino por su actitud vital, su capacidad para el análisis crítico, su postura ética… Únicamente echo de menos el dulce acento con el que habláis el español.
Un saludo y a tu disposición para lo que desees aquí, en España.

3 09 2008
Vivian

CONSUELO:

Es muy grato recibir tu respuesta.
Que maravilloso que internet nos acerque de esta manera. Muchos argentinos tenemos nuestros orígenes en tu tierra.
Con respecto a Hadrian opinamos igual, es un excelente escritor. Es por eso que todos aquí esperamos con ansias sus artículos.
Te mando un cálido abrazo.

Vivian

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