El plantel argentino invita a soñar, sobran jugadores de probada calidad con roce internacional pleno y acostumbrados a absorber presión y responder –en mayor o menor medida- en consecuencia. Lo más fuerte es la mitad de la cancha y el frente de ataque. La dupla Gago-Mascherano demostró ser confiable y aceitada en los dos últimos partidos de eliminatorias. Hizo un trabajo de complemento
interesante donde se vio a un Masche cómodo a la hora de recuperar, y a Gago dándole una gran mano en la marca y además distribuyendo con solvencia y criterio.
Al Checho le gusta el sistema 4-2-2-2 por lo que seguramente Messi y Riquelme –mal que me pese- van a compartir la creación y serán los encargados de generar juego y abastecer a los delanteros. Esta, creo yo, es LA oportunidad para ver como funciona el equipo con estos dos jugadores compartiendo la responsabilidad de hacer jugar. Insisto con mi teoría de que uno le quita posibilidades al otro y que su antagonismo a la hora de entender el fútbol es tan disímil –ni mejor ni peor- que las potencialidades y las cualidades que los enaltecen por sobre los demás mortales se evaporan al compartir el liderazgo futbolístico. Además, está el pibe Di María que es un gran jugador. Muy encarador y rápido -parecido al ex Velez Escudero-, esa clase de jugador que cada vez se ve menos, esa verticalidad imperante que particularmente me encanta. También contamos con Buonanotte, otro que puede ser un buen complemento. Los delanteros son el fuerte de este team: por un lado, tenemos al Kun que está intratable y llega en un momento de confianza plena –con un pibe bajo el brazo-. Por otro, aparece Lavezzi, que tiene la perfecta combinación potencia-velocidad al servicio del equipo y por último el Laucha Acosta –a quien le debemos esta clasificación-, que es un jugador prometedor. Leer el resto de esta entrada »
